La FIA reconoce sus errores en el ciclo reglamentario de efecto suelo
El organismo regulador admite que el aire sucio volvió a ser un problema en las últimas dos temporadas tras la mejora inicial
La Fórmula 1 cierra un capítulo importante en su historia reciente con el fin de la era de efecto suelo que comenzó en 2022. La FIA ha realizado una evaluación honesta de este ciclo reglamentario, admitiendo que aunque hubo avances significativos, también existieron áreas donde el resultado no fue el esperado.
El principal objetivo de este cambio normativo era reducir el impacto del aire sucio en los monoplazas que seguían a otros coches, facilitando así las batallas en pista y mejorando el espectáculo. Inicialmente, los resultados fueron prometedores, pero el organismo regulador reconoce que el problema del aire turbulento se intensificó nuevamente durante las dos últimas temporadas.
"Hemos fallado en ese aspecto", admitió la FIA en su valoración del ciclo reglamentario que ahora concluye. Esta franqueza del organismo rector del automovilismo mundial contrasta con la habitual reserva de las instituciones deportivas a la hora de reconocer sus limitaciones.
Uno de los factores que contribuyó a este retroceso fue la evolución técnica de los equipos hacia alturas de marcha extremadamente bajas. Esta tendencia de desarrollo, aunque permitida por el reglamento, terminó comprometiendo parcialmente los beneficios que las nuevas regulaciones pretendían ofrecer en términos de adelantamientos y seguimiento entre coches.
La FIA había indicado previamente que las cosas se movieron "en la dirección correcta" con este paquete reglamentario, y es innegable que hubo mejoras respecto a la era anterior. Sin embargo, el organismo es consciente de que no puede otorgarse la máxima calificación en todas las áreas evaluadas.
Este reconocimiento por parte de la FIA resulta valioso de cara al futuro. La capacidad de analizar críticamente lo sucedido y admitir los puntos donde no se alcanzaron los objetivos es fundamental para el desarrollo de futuros reglamentos técnicos. Con la Fórmula 1 siempre en constante evolución, estas lecciones aprendidas servirán para diseñar normativas más efectivas que realmente cumplan con los objetivos deportivos planteados.
El desafío para la FIA será incorporar este aprendizaje en las próximas regulaciones, buscando un equilibrio entre permitir el desarrollo técnico de los equipos y mantener las condiciones ideales para el espectáculo en pista que tanto fans como stakeholders del deporte esperan.
🔗 Fuente original www.autosport.com