FIA revela qué será clave en el rendimiento de los F1 2026
El organismo rector espera diferencias mayores en la parrilla con el nuevo reglamento, pero implementa medidas para evitar otra era de dominio absoluto
Los grandes cambios reglamentarios en la Fórmula 1 históricamente han generado mayores diferencias de rendimiento entre los equipos, y 2026 no será la excepción. Tanto los equipos como la FIA anticipan una mayor dispersión en la parrilla en comparación con la temporada anterior, aunque el organismo rector ha implementado diversas medidas para evitar que se repita el escenario de 2014.
Al inicio de la era híbrida, Mercedes llegó con una unidad de potencia muy superior a la competencia, estableciendo un dominio que quedó prácticamente sellado durante años. Con el reseteo de 2026, que traerá cambios radicales tanto en los motores como en la aerodinámica de los monoplazas, existe el riesgo de que un equipo o fabricante encuentre una ventaja decisiva que sea difícil de cerrar para el resto.
La FIA es consciente de este peligro y ha trabajado para crear un marco regulatorio que permita a los equipos rezagados ponerse al día más rápidamente. El objetivo es evitar que una ventaja inicial en el desarrollo se convierta en años de dominio incontestable, como ocurrió con la Estrella de Plata en la pasada década.
El nuevo reglamento técnico para 2026 representa uno de los cambios más significativos en la historia reciente de la categoría. Las unidades de potencia tendrán una distribución de energía completamente renovada, con mayor énfasis en la potencia eléctrica, mientras que los chasis experimentarán modificaciones aerodinámicas sustanciales para compensar la reducción de potencia del motor de combustión.
Según las predicciones compartidas por la FIA, el diferenciador clave de rendimiento en esta nueva era será precisamente la integración entre la unidad de potencia y el chasis. Los equipos que logren la mejor simbiosis entre ambos elementos tendrán una ventaja significativa, pero el organismo confía en que los mecanismos de convergencia implementados permitirán que las diferencias se reduzcan progresivamente.
La incertidumbre que rodea al reglamento 2026 añade emoción pero también preocupación en el paddock. Mientras algunos equipos ven una oportunidad de oro para cambiar la jerarquía establecida, otros temen que el desarrollo temprano sea tan crítico que determine el orden competitivo de los próximos años. La FIA, por su parte, mantiene su confianza en que las lecciones aprendidas de 2014 han servido para crear un marco más equilibrado y competitivo.
🔗 Fuente original www.autosport.com